Categoría: Artículos
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Las preguntas cojudas no tan cojudas
Hay cosas que uno se pregunta y llega a la conclusión que la respuesta es sumamente inútil para la vida cotidiana. O en buen cristiano, ¿cómo haces para preguntarte tantas cojudeces? Usualmente las preguntas de este tipo corresponden a situaciones hipotéticas, casi imposibles de suceder en la cotidianidad, pero cuya solución contiene una resolución moral…
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Seres de mis pequeños dedos
En las puntas de mis dedos duermen unos personajes que hacen de la nostalgia una sonrisa triste, perdida en el recuerdo. Se aparecen haciendo ruidos inteligibles pero tiernos con una dislexia suave, adorable hasta las lágrimas, llenos de un amor que no está, que se fue para desaparecer… Pero estos seres se quedaron conmigo haciéndome…
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La diferencia de edad ‘ideal’ para una pareja exitosa
Resulta increíble las cosas que uno reflexiona mientras juega FIFA con los amigos. Obviamente uno debe estar concentrado en lo que sucede en la pantalla mientras tratas de anotar un gol, pero durante el juego suele haber conversaciones entretenidas en las que cada participante forma parte de manera corta, concisa y precisa para evitar la…
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Pecezín y Pecezón
Una tarde cualquiera mi sobrina se apareció con dos pececitos dorados —luego me enteré que se trataban de la especie Xiphophorus maculatus, conocida popularmente como platy— que había comprado a la salida del colegio. Me entusiasmé al verlos y no tardé en bautizarlos como Pecezín y Pecezón, porque sencillamente uno es más grande que el otro.…
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Dónde termina el mar
Aún recuerdo esa noche en la que te sentí temblar cuando me preguntaste dónde termina tanta agua, dónde acaba el mar. Tu duda ocasionó nuestras risas: yo hablándote de olas que golpean una tierra que jamás has visto en tu vida y tú acostumbrada a cruzar fronteras cortas cuando mi vida se diluye en un…
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Lo que nadie se imagina 20
«¡Pero en qué mierda estabas pensando!». Si Don Seferino hubiese recibido un sol por cada vez que escuchó esta frase, sin duda alguna sería el hombre más adinerado del Perú. De hecho, yo hubiese aportado como 367 soles a esa hipotética fortuna teniendo en cuenta que fui muy severo con él al darme cuenta de…
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De tenue azul y negro
Dentro de la oscuridad, de luces brillantes, parpadeantes y bulla, te cruzaste como las casualidades de las mejores historias de una sola noche y acabaste huyendo como la princesa de un cuento donde no hay hadas, donde los príncipes no juegan a rescatarte y donde yo no te iba a rescatar de un sueño que…
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A la chica de París
Creo haber perdido el control de mis sueños. Desde hace dos noches, una simpática mujer de tierna sonrisa con vestido blanco, de ojos felices y grandes, de cabello moteado con polvo de oro, me persigue por las calles de París para jugar a quitarme la vida. El juego consiste en ella dándome caza durante las…
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Lo bueno, lo agradable… lo incierto
Hay personas que no pueden separar el ego de lo que observan en el mundo. Reconozco lo difícil que es tratar de no intervenir en la realidad, incluso cuando tratamos de analizarla desde una perspectiva imparcial. Lo cierto es que nuestra visión del mundo -por más imparcial que parezca- es producto de una experiencia única.…
