De los especiales al dos por uno
el cashback de las cenas de los domingos
el black friday de las cosas que importan
el descuento por sexo
los vinos vienen con la promoción
y tu saldo en otras carteras:
los «no puedo» de las tardes,
el «ya te diré» cuando hagas silencio,
la espera del último en saber
que fue único por no haber nadie más.
-
Los especiales

-
Ligero

Ligero como el aire
vuela como el viento
anda por donde nadie
ha respirado el cielo
cae donde saltes
ya sin miedo
para luego mirarte
desde el recuerdo. -
Antes de saltar

Hacia donde saltar
cuando estas cayendo
y las ramas no se cruzan
por casualidad
y la brisa
parece empujarte
hasta quitarte la piel
cierras los ojos
para que no quede más carne
ni nervios cuando toques el suelo…y eso es lo peor del viaje
haber desaparecido en el aire
sin haber sentido el suelo,
haber estado muerto
antes de saltar. -
Espejo

De cuál de todas las piezas de un espejo roto puedes verme por completo
Cuántos fragmentos hacen falta para verme en todas mis grietas
Una imagen rota dentro de un montón de piezas iguales
El rostro de los que aparecen sin avisar a lo lejos
La sonrisa rota en piezas cada vez más sueltas
Mi ausencia esparcida en piezas inolvidables. -
La sinceridad

La sinceridad es abrirte para que te huelan los intestinos
apestar mientras la sangre brota de la boca
para escandalizar a los testigos
hasta desmayarte de vergüenza
y nadie te recoja para no contaminarse
del virus ese de la sinceridad
que demuestra no haber alma dentro del cuerpo
ni fantasía dentro de la carne
para uno podrirse hasta desaparecer. -
A mi manera

Dormirme del desmayo
hasta convertirte
en pintura de sueños tristes
aunque felices de historias
que padecen de realidad
relatos de almas
que existen en un solo cuerpo
el abrazo a una vida sencilla
pero culpable por vivirla
a mi manera de soñar
a mi manera de ser triste. -
El lúgubre

Nací el día en el que Dios estuvo triste. Una mañana en la que pocas cosas importantes importaron incluso para mis padres. Me dijeron que me amaron hasta la edad en la que no aturdes tu vida con traumas y amé como nunca lo he hecho porque nunca aprendí a amar. Y reniego cada dos por tres y me río cada uno por cuatro y lloro cada cinco por siempre. Que espero morir sin ser feliz de algún accidente. Que espero vivir sin un dios que me juzgue porque soy tan humano como mis errores y perversiones. Ya no espero ser bueno ni espero lo bueno que tardará. Espero que se equivoquen conmigo para que me den las oportunidades de explicarme, disculpándome de lo que no debo y arrimándome en las veredas para vivir sin molestar a nadie como si no existiera.
Porque nací sin que nadie pidiera mi existencia y moriré deseando no haber existido. Que soy el lúgubre cuya única pasión es sacar lustre de la gente como yo, de los que respiran en vidas que sobran.
-
Un mal sueño

A quien respire de tu aliento
hasta la mañana en la que te dejé partir
será que de un mal sueño
te volaste por la ventana
o es que dormí de tu lado
para tenerte por siempre
cuando a nadie más quisiste tener
o te inventé una vida
mientras te acariciaba
los pies debajo de las sábanas
o corriste con tus sueños a otra cama
que ya desperté del letargo
sin tocarte en el desayuno
y el adiós de un hasta luego por siempre
y la soledad de tenerte otra vez a mi lado. -
Ya no te quiero ver

Qué peor que no dejarte hablar
mientras te besaba
y ahogaba las palabras
en saliva, gemidos y sudor
Creo que no quise oirte
Creo que nunca supe
dónde estuve
cuando te cerraba
los ojos a besos
y mis besos
no atravesaban la piel
y en tu boca
no había más magia
que el «ya no te quiero ver». -
Anoche

Anoche tuve miedo
de acostarme
en tus sueños
pesados como el tiempo
y frágiles como las decepciones
Miedo a cortarte el viento
y besarte hasta olvidarnos
de las cosas que hicimos
de los pocos sueños
que nos unen
de la indiferencia
que alimentas desde el desayuno
hasta la hora de desaparecer
