La sinceridad

La sinceridad es abrirte para que te huelan los intestinos
apestar mientras la sangre brota de la boca
para escandalizar a los testigos
hasta desmayarte de vergüenza
y nadie te recoja para no contaminarse
del virus ese de la sinceridad
que demuestra no haber alma dentro del cuerpo
ni fantasía dentro de la carne
para uno podrirse hasta desaparecer.