Ideas sueltas que chocan con el techo

Por un instante tuve todo entre mis manos,
la vida en un reflejo de luces amarillas,
la nostalgia de una oscuridad perpetua
en instante de caricias fugaces,
el aroma de los labios que saben a recuerdo,
la maravilla de los encuentros
que parecen los últimos…
Tuve también el caos universal de la inmadurez,
las tentaciones en plena guerra fría,
la soledad compartida en ambos lados de la cama…
Lo prohibido de las intenciones,
el rezago de los veranos inconclusos,
tuve -al menos por una vez- el universo
recubierto en ámbar entre mis manos.