De llegar a viejitos
prometo planchar
tus arrugas
con mis besos
hasta que la muerte
nos separe.
-
De viejos

-
Sin título

A veces pienso que eres tú
quien hace ruidos inexplicables
durante la noche antes de dormir.
Que andas a oscuras con tu propia luz,
merodeando, acechando, imperturbable
como si el amor no te dejara huir.
Y después vuelves a casa por el tragaluz,
te metes a la cama sin tocarme
y -sin darme cuenta- cuidas de mí. -
«Quisiera que mi hijo fuera tonto y estúpido»

Tranquilo, esa frase no es mía.
Hace poco empecé a leer Poesía china (Siglo XI a.C. – Siglo XX), de la editorial Catedra – Letras universales. Una de las cosas que más me sorprendieron es la vigencia de tantos sentimientos y sensaciones hasta la actualidad. Las emociones parecen las mismas de quienes ahora mismo atraviesan experiencias similares como el destierro, la ausencia del amor, la guerra…
La poesía parece exhibir ese elemento inmutable del ser humano a través del tiempo, y qué mejor manera que leyendo obras que escapen del ámbito occidental. Siempre es bueno escapar de la lógica argumental y sensible de esta parte del mundo para comprender cómo es que sienten los demás.
La razón por lo que traigo a colación la lectura de este interesante libro es un poema en particular, cuya vigencia me resulta asombrosa por la situación política actual. Este poema en particular será uno de varios que en un futuro compartiré, pues se trata de una exploración interesante en la cultura asiática.
EL AUTOR – SU DONGPO
Su Shi, también conocido como Su Dongpo, su seudónimo artístico, nació en Mei Shan en 1036. Como varios otros poetas de su época, Su Shi pasó por varios cargos estatales hasta que en 1079 fue detenido por sus enemigos políticos y exiliado hasta la muerte del emperador Shen Zong en 1085. Aún así, ya con el cargo de miembro de la Academia Imperial, volvió a granjearse enemigos y pidió su traslado al interior del país. Murió en 1101 siendo uno de los ocho literatos más famosos de las dinastías Tang y Song de China.
Ahora sin más, paso a compartir el poema.
Recreándome bañando a mi hijo
¿Quién no querrá tener un hijo inteligente?
Mas la inteligencia me ha arruinado la vida.
Quisiera que mi hijo fuera tonto y estúpido:
sin penalidades llegaría a ministro. -
Sin palabras

No tengo palabras
para decir
lo que siento…
Y no sé, entonces,
qué mierda hago
escribiendo esto. -
Culpable

Abrázame fuerte,
no me dejes respirar,
cerraré los ojos,
prometo no verte…Juro no hacerte
sentir culpable
de mi cadáver. -
Despedida

Habrá un momento en el que me despida
con el deseo de soñarte por siempre
y que tú también me sueñes
ya sea porque nada entiendes
o porque ya no me sientes,
pero suéñame después de mi vida,
abrázame sin tenerme,
quiéreme después de la muerte. -
Hipocondríaco

Lo bueno de ser hipocondríaco
es hacer las pases con Dios
unas dos veces por semana
y cuando te llame
responderás confiado
saboreando ese instante
en el que de una puta vez
tuviste razón… -
Antes de dormir

Hay quienes
tienen insomnio
estando dormidos
y empiezan a vivir,
vivir de verdad,
cuando echan la cabeza
sobre la almohada,
no para descansar,
menos para dormir,
dormir de verdad,
sino para despertarse
en sus propios sueños
y son quienes desean,
deseando de verdad,
nunca más
volver a vivir. -
Sin que lo sepas

Una vez te extrañé
hasta los huesos
y saqué cita con el doctor.
Sacaron los archiveros,
mis historiales de amor,
saqué la lengua…
Me midieron
y me pesaron
y me descubrieron
unos kilos menos
de cordura.
Me explicaron
que el corazón
dejó de ser el mismo,
ahora más liviano
con unos pétalos menos
y sin capullos
de mariposa.
Pasé por la farmacia.
Dos pastillas,
cinco gramos de besos
y tres de pesadilla,
a cada seis horas
hasta que el reloj
vaya para atrás
y te regrese
al sofá de las tardes
para verte
e ignorarte
y amarte
sin que lo sepas. -
Por siempre

No estoy perdido
si el silencio
nos invade.
Solo vuelo
lejos de ti
para gritarte
sin que oigas
lo que me deja
sin palabras
al verte…y el silencio
que nos invade
es el eco
de unos ojos
que no saben
cómo mirarte
pare decirte
que me fui
para tenerte
por siempre.
