NO HABLEMOS DE COSAS TRISTES

NO HABLEMOS DE COSAS TRISTES

  • Inicio
  • Cuentos
  • Poesía
  • Reflexiones
  • De puñito al me quiero morir contigo

    De puñito al me quiero morir contigo

    De puñito, de puñito… Quizá sea lo que siempre te repites a gritos en tu cabeza antes de saludar a alguien. La pandemia ha hecho que el puñito llegue para quedarse, porque dar la mano como en la vieja usanza, es decir, como hace poco más de un año, es un riesgo para la salud pública.

    Antes de la locura del COVID-19, dar la mano era lo más común, era el estándar de contacto físico-social entre dos individuos que recién se conocen o que ya se conocían. En el caso de las mujeres, el choque de mejillas era lo «normal»… y como lo «normal» siempre viene seguido de un «depende», hoy en día es difícil imaginar algo así por culpa del coronavirus. ¡Ni qué decir de los abrazos! El bicho ha transformado nuestras maneras de relacionarnos física y socialmente.

    Ahora tenemos el puñito que, a mi parecer, ha extendido más los matices de cómo saludarnos con un mínimo de contacto físico. Antes era dar la mano o saludar de lejos. No había otra. El puñito llegó para ubicarse en la mitad entre el apretón de manos y la nada, y para hacer que el apretón de manos, el choque de mejillas y los abrazos tengan un valor más especial.

    Puedo arriesgasme a decir que dar la mano se convertido en algo más íntimo, más personal y de muestra de confianza, porque supone un riesgo de contagio para ambas personas. No hay nada más íntimo que compartir los bichos sin importar que nos podamos contagiar. Si la emoción es más fuerte que los protocolos de seguridad, darse la mano está un par de peldaños más arriba que los puñitos.

    Ni qué decir de los abrazos. Siendo trágicos, abrazarse es entregar la vida de uno al otro sin importar el riesgo de morirse… Ok, eso sí fue muy trágico, pero el desconocimiento por el COVID-19 ha hecho que tengamos miedo de relacionarnos de manera física. Viendo el lado romántico, abrazarse ahora es casi un acto de entrega de la salud propia a cambio de afecto, de las sensaciones indescriptibles que es sentir el cuerpo de uno junto al otro.

    El puñito… En caso de que haya otra pandemia, Dios no lo quiera, y el puñito sea prohibido por protocolo de bioseguridad, ¿qué seguirá después? Cuando hubo todo este problema, recuerdo que en la prensa se habló del choque de pies. Creo haber saludado a dos personas así en el trabajo y fue muy divertido, y revelador también: somos seres que siempre buscamos la alternativa para tocarnos, sentirnos y al menos dar así la sensación de «te toco, porque existes». Hermoso, todo muy hermoso.

    André Suárez Paredes

    mayo 16, 2022
    Artículos, Reflexiones
  • Pibonexia, cuando crees ser más guapo de lo que eres

    Pibonexia, cuando crees ser más guapo de lo que eres

    A veces tengo la impresión de que todos, absolutamente todos, tenemos una pizca de todos los trastornos que existen y faltan por descubrir, solo que están en correcto equilibrio para vivir con cierta normalidad. Piénsalo bien. A veces tenemos miedo a algo, pero no lo podemos llamar una fobia. Otras veces nos gusta hacer algo extraño en el sexo y no por eso es una parafilia. Todos tenemos ese algo que, si le damos rienda suelta, fácilmente no tendríamos los amigos de ahora y viviríamos de cualquier otra forma. No sé si de la correcta, pero al menos sí en los límites de la normalidad.

    Algo de lo que creo que tenemos todos, al menos una pizca, es la pibonexia, un término creado por la comediante española Susi Caramelo. En el país ibérico, «pibón» significa una persona sumamente atractiva, por lo que «pibonexia» es creerse más atractivo de lo que realmente somos.

    Y mierda que sí existe ejemplos en todas las redes sociales. Lo más preocupante es que la industria innova para satisfacer la pibonexia al crear algoritmos que alteran las imágenes corporales. Un poquito de culo por aquí y algo de biceps por allá. Si ya uno se «cree» pibón, imagínate de la sensación que se lleva al creer que está «tuneando» su ya codiciada imagen corporal. Si ya en tu celular viene la opción «Belleza», saca la cuenta a lo que estamos expuestos.

    La pibonexia suena a broma, pero puede ser interpretado como una variante de dismorfofobia (TDC), un «trastorno obsesivo que consiste en una preocupación fuera de lo normal por algún defecto, ya sea real o imaginado, percibido en las características físicas propias». Al menos el 1% y 2% de la población mundial reúnen los criterios diagnósticos propios del TDC.

    Uno puede creer que lo que está detrás del TDC es el ego o la ansiedad de siempre figurar en redes sociales, pero en realidad es causado por una mezcla peligrosa de factores biológicos, psicológicos y ambientales del pasado o presente. Espero que nada de esto sea leído por un hipocondríaco como yo.

    La pibonexia nunca desaparecerá, porque se volvió un negocio. Hay corporaciones que ganan dinero con las necesidades físicas y psicológicas de las personas. Lo curioso es que su origen no necesariamente puede ser personal, sino inducido por las marcas y la publicidad. Creer que eres más guapo de lo que eres por tener «algo» que hace a la gente bella es proyectar nuestro atractivo a simples objetos del mercado, donde el márketing hace que vivamos de la ilusiones: el anhelo de ser más guapo de lo que nos percibimos.

    André Suárez Paredes

    mayo 16, 2022
    Artículos, Reflexiones
  • Capitán

    Capitán

    En las orillas
    del cayo hueso
    de tu cadera
    vive un capitán
    el capitán pestaña
    su barco
    es la imaginación
    de un sueño
    naufragado
    sus marineros
    los versos ahogados
    de quienes tantos
    lo han ignorado
    y todas las noches
    de fin de semana
    él solo se manda
    al carajo
    para verte
    a los ojos
    con ayuda
    de catalejo
    para verte
    de cerca
    y tocarte
    siempre
    pensándote
    lejos
    inalcanzable
    como el mar
    que nos separa
    la rutina
    el trabajo
    nuestras
    soledades.

    André Suárez Paredes

    mayo 16, 2022
    Artículos, Poesía
  • Una parte de ti

    Una parte de ti

    Una vez soñé
    con una parte
    de ti…
    No me atrevo
    a decir
    que eras tú
    sino una parte
    de ti…
    Y te soñé
    difusa
    dentro de una mujer
    cuyas señas
    me recuerdan
    a ti…
    Y te soñé así
    siendo parte
    de todas
    y a la vez nadie
    tocándome la mano
    y la mía
    buscándote a ti…
    Y me arrastrabas
    para escondernos
    en el armario
    o besarnos
    debajo del cojín…
    Te hacías
    repentina
    brillante
    y te sentía eterna
    aunque solo te soñé
    por una sola vez
    en una sola noche
    en la que me eché
    sobre la cama
    sin ganas de dormir…

    André Suárez Paredes

    mayo 16, 2022
    Artículos, Poesía
  • Juguetes rotos

    Juguetes rotos

    El resto de tus partes
    yacen en la imaginación
    de quien te reinventa
    aunque estés roto
    te inventa y reinventa
    tantas veces
    hasta que la vida
    se acaba en todas
    las cosas
    sin sorprender más
    cuando el plástico
    se hace basura
    y tu espacio
    se hace insufrible
    para el orden
    y las memorias
    se hacen olvido
    la travesía
    de la imaginación
    de un niño
    acaba con la muerte
    después de la muerte
    la esperanza de tener
    un tesoro de pequeñas cositas
    que adornan la vida
    incluso cuando están rotas.

    André Suárez Paredes

    mayo 16, 2022
    Artículos, Poesía
  • Ecuaciones de alguien que se va

    Ecuaciones de alguien que se va

    Cuando terminaron
    el tiempo
    las esperas
    y la paciencia
    y se guardaron
    las sillas
    los vasos
    y las mesas
    y se apagaron
    las luces
    los ceniceros
    y el cigarro
    y se escondieron
    los ojos
    y las manos
    y los labios
    y se agotaron
    los sueños
    mis sueños
    tus sueños

    cuando todo
    eso se terminó
    no hubo más
    que nada:
    quedaste tú.

    André Suárez Paredes

    mayo 16, 2022
    Artículos, Poesía
  • Jugar a la hora de soñar

    Jugar a la hora de soñar

    Es curioso
    cuando pretendes
    cambiar aquellas cosas
    que nunca esperaste
    de alguien
    y aún así
    no cambies nada
    o es acaso
    que somos iguales
    o nunca lo seremos
    o acaso son los
    garabatos de una vida
    que pretende ser escrita
    en un solo intento
    y encima de tantos borrones

    Pues resulta curioso
    como aún así
    o con esas
    jugamos a la hora
    de dormir.

    André Suárez Paredes

    mayo 16, 2022
    Artículos, Poesía
  • Tiempo fuera

    Tiempo fuera

    Me dices que nos demos
    un tiempo cuando en realidad
    el tiempo es una unidad
    de medida para la duración
    o separación de uno
    o más acontecimientos
    y si nosotros más separados
    no hemos podido estar
    o es que estamos
    por encima del reloj
    o por debajo
    de las verdades
    absoluta porque…

    qué es el tiempo
    ya ahora
    sino una excusa
    para movernos
    sin vernos
    para trasladarnos
    sin acercarnos
    para irnos
    sin avisarnos
    para desaparecernos
    sin despedirnos.

    André Suárez Paredes

    mayo 16, 2022
    Artículos, Poesía
  • Adiós

    Adiós

    Lo bonito
    de decirte adiós
    es imaginarte
    congelada
    en el tiempo
    desaparecida
    de mi vida
    siendo otra
    y no la misma
    por quién ahora
    decido no
    saber más de ti.

    André Suárez Paredes

    mayo 16, 2022
    Artículos, Poesía
  • Una guitarra imaginaria

    Una guitarra imaginaria

    A veces cojo la guitarra
    e imagino estar
    tocando las notas
    de una canción
    que nunca escucharás
    y anudo palabras
    intentando cantar
    siempre a solas
    un verso de amor
    que nunca escucharás
    y saciar así las ganas
    de sentarme a recordar
    aquellas cosas
    que solo por temor
    nunca escucharás

    así como el ruido
    de esta guitarra
    que no existió
    y que nunca
    escucharás.

    André Suárez Paredes

    mayo 16, 2022
    Artículos, Poesía
←Página anterior
1 … 19 20 21 22 23 … 94
Siguiente página→

Disculpa si te puse triste…

  • Suscribirse Suscrito
    • NO HABLEMOS DE COSAS TRISTES
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • NO HABLEMOS DE COSAS TRISTES
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra