Categoría: Artículos
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De viejos

De llegar a viejitos prometo planchar tus arrugas con mis besos hasta que la muerte nos separe.
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Sin título

A veces pienso que eres tú quien hace ruidos inexplicables durante la noche antes de dormir. Que andas a oscuras con tu propia luz, merodeando, acechando, imperturbable como si el amor no te dejara huir. Y después vuelves a casa por el tragaluz, te metes a la cama sin tocarme y -sin darme cuenta- cuidas…
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«Quisiera que mi hijo fuera tonto y estúpido»

Tranquilo, esa frase no es mía. Hace poco empecé a leer Poesía china (Siglo XI a.C. – Siglo XX), de la editorial Catedra – Letras universales. Una de las cosas que más me sorprendieron es la vigencia de tantos sentimientos y sensaciones hasta la actualidad. Las emociones parecen las mismas de quienes ahora mismo atraviesan…
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Sin palabras

No tengo palabras para decir lo que siento… Y no sé, entonces, qué mierda hago escribiendo esto.
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Culpable

Abrázame fuerte, no me dejes respirar, cerraré los ojos, prometo no verte… Juro no hacerte sentir culpable de mi cadáver.
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Despedida

Habrá un momento en el que me despida con el deseo de soñarte por siempre y que tú también me sueñes ya sea porque nada entiendes o porque ya no me sientes, pero suéñame después de mi vida, abrázame sin tenerme, quiéreme después de la muerte.
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Hipocondríaco

Lo bueno de ser hipocondríaco es hacer las pases con Dios unas dos veces por semana y cuando te llame responderás confiado saboreando ese instante en el que de una puta vez tuviste razón…
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Antes de dormir

Hay quienes tienen insomnio estando dormidos y empiezan a vivir, vivir de verdad, cuando echan la cabeza sobre la almohada, no para descansar, menos para dormir, dormir de verdad, sino para despertarse en sus propios sueños y son quienes desean, deseando de verdad, nunca más volver a vivir.
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Sin que lo sepas

Una vez te extrañé hasta los huesos y saqué cita con el doctor. Sacaron los archiveros, mis historiales de amor, saqué la lengua… Me midieron y me pesaron y me descubrieron unos kilos menos de cordura. Me explicaron que el corazón dejó de ser el mismo, ahora más liviano con unos pétalos menos y sin…
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Por siempre

No estoy perdido si el silencio nos invade. Solo vuelo lejos de ti para gritarte sin que oigas lo que me deja sin palabras al verte… y el silencio que nos invade es el eco de unos ojos que no saben cómo mirarte pare decirte que me fui para tenerte por siempre.
