A veces quiero
ser imbécil
para atreverme
a hacer todas
aquellas cosas
que por más
contradictorias
injustificables
y cretinas
hicieron que besaras
otros tantos labios
y sintieras
otros tantos cuerpos
y lloraras
otras tantas decepciones
y así sentir
con el pesar
tan mío
de no ser yo
que algo hallaste
por fin
para que te
fijaras en mí.
-
Imbécil

-
Ya lo hice

No encubras
tu huida
dejando tus
puertas abiertas
ni temas irte
dejando la luz
encendida
que ya
me encargaré
de pagar
la cuentatampoco te sientas
obligada a llamarme
para hablar
entre silencios
o a contestarme
para conocernos
sin ganas de hablarni me toques
como antes
ni me mires
como antes
ni me acaricies
como antes
si es que
lo haces
no siendo tú
la de antes…no tengas miedo
por aparecer
sin ser la misma
o por desaparecer
siendo la misma
de siempre
si por algo
ya te decidiste
no temas
hacerme daño
no podrás hacerlo
porque yo ya lo hice. -
Ojos inquietos a párpados cerrados

Un vez te vi dormir
y movías los ojos
por dentro
de los párpados
y me pregunté
si acaso
existes
en tus
sueños
o si acaso
te sueñas
inexistente
o si acaso
también
me sueñas…hasta que despertaste
y desde entonces
te veo como
como si fueses
ese sueño
cualquier sueño
menos ese
en el que
me sueñas
que se te aparece
cuando tienes
los párpados cerrados. -
Sin que lo sepas

Una vez te extrañé hasta los huesos
y saqué cita con el doctor.
Sacaron los archiveros,
mis historiales de amor,
saqué la lengua…
Me midieron y me pesaron
y me descubrieron
unos kilos menos de cordura.
Me explicaron que el corazón
dejó de ser el mismo,
ahora más liviano
con unos pétalos menos
y sin capullos de mariposa.
Pasé por la farmacia.
Dos pastillas,
cinco gramos de besos
y tres de pesadilla,
a cada seis horas
hasta que el reloj vaya para atrás
y te regrese al sofá
antes de las tres. -
Antes de dormir

Hay quienes tienen insomnio
estando dormidos
y empiezan a vivir,
vivir de verdad,
cuando echan la cabeza
sobre la almohada,
no para descansar,
menos para dormir,
dormir de verdad,
sino para despertarse
en sus propios sueños
y son quienes desean,
deseando de verdad,
nunca más volver a vivir. -
Por siempre

No estoy perdido si el silencio nos invade.
Solo vuelo lejos de ti para gritarte sin que oigas
lo que me deja sin palabras al verte…y el silencio que nos invade
es el eco de unos ojos
que no saben cómo mirarte
pare decirte que me fui
para tenerte por siempre. -
Dejar de respirar

Una vez te hablé y me hablaste de morir.
No dijiste mucho, quizá lo suficiente,
tanto como para saber que te querías morir.
No fui el más listo para detenerte
ni el más atrevido para quitarte la curiosidad
de qué es lo que sueñan tantos muertos.Y soñaste al fin sin que me cuentes el secreto
de lo que es vivir después de dejar de respirar. -
Las canciones del verano

A veces hacen falta instantes
para saber que nos guardamos
para siempre, aunque mi voz
no te toque o el sol nos queme por igual.A veces, tan solo unas pocas veces,
te oigo y te sueño, y te imagino, y te invento
siendo feliz en otras orillas, lejos de la mía,
y bailando al compás de las mismas voces,
esas que ahora te traen de vuelta un par de meses
a través de la música, ya que te recuerdo
con todas las canciones del verano. -
Otras maneras de ver

Aún con los párpados caídos
mis ojos apuntaron hacia ti
como si aún pudiese verte
a través de la oscuridad
instantes antes de dormir. -
Antiejemplo

El antiejemplo
soy el manual
de las cosas
que nunca
deberás hacer
y no me consueles
que este alguien
ya no siente
ni me pienses
que no me imagino
consciente tampoco
me sigas si extraviada
quieres aparecerte
o sin cosquillas
ya ataviada
de poco quererme
porque eso soy
el antiejemplo
de las cosas
que no deseo hacerte.
