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Lo que nadie se imagina 44

A veces me pregunto de qué somos capaces de hacer en las peores circunstancias, hasta qué punto dejamos de lado nuestros intereses, gustos y agrados para convertirnos en el victimario perfecto, una máquina que sabe leer las peores pesadillas de una sola persona para hacer de su vida una miseria. Hablo de ese punto en el que ya dejamos de lado todo lo que constituye nuestra identidad para dedicarnos exclusivamente a herir a esa persona que tanto odiamos. El punto en el que dejamos de ser nosotros mismos. Todo esto…

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Lo que nadie se imagina 43

Me odio. No creas que tengo poca autoestima al decir esto, porque quizá tú también pienses lo mismo si es que tienes la oportunidad de relacionarte contigo mismo. Piensa en toda la magnitud de esta última frase. No me refiero a esta idea cojuda de “conocerse a uno mismo” desde la introspección, sino al nivel de interactuar contigo mismo en un mismo plano. Todo esto suena imposible. Efectivamente, no tenemos un gemelo idéntico con todas nuestras características; sin embargo, debo confesar que durante una mala noche tuve la oportunidad de…

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Lo que nadie se imagina 42

A veces pienso que el karma es una buena mierda. Esta solo existe cuando nos ocurre alguna desgracia. Siempre tratamos de relacionar los malos acontecimientos con alguna falta nuestra en el pasado para darle un sentido al destino. Pamplinas. Nada de eso existe, porque cuando pensamos en las consecuencias de dichos “malos acontecimientos” no solo afectan a una persona, sino a todo un universo. El karma es así, una especie de discurso para sentirnos culpable de algo malo que hicimos en el pasado y que actualmente alguna fuerza divina hace…

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Lo que nadie se imagina 41

Hay rostros que aparentan ser duros para que nadie tenga idea del drama ajeno. Nunca me equivoco al reconocerlos y últimamente soy una imán para los hombres así, pero no creas que es algo de lo que me siento orgullosa. No quiero entrar en detalles, pero digamos escuetamente que me gano la vida interactuando con hombres de todo tipo. No hace falta precisar más. Una noche llegó al bar uno de esos tantos rostros duros, pero a diferencia del resto de caretas artificiales que tiene la masculinidad, este tuvo cierta…

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cuento-corto-lo-que-nadie-se-imagina-40 Lo que nadie se imagina 

Lo que nadie se imagina 40

A veces me pregunto qué aburrida sería la vida si es que no hacemos aquello que por motivos de estabilidad emocional evitamos a toda costa. Poner el pecho donde apuntan los fusiles gratuitamente. Ser algo así como un mártir de la nada. Un mercenario que nadie contrata y aún así va a la guerra. A veces me pregunto… En qué mierda estaba pensando Menelao Hinostroza cuando decidió aparecer en el cumpleaños de Matilde Sánchez. Lo más insólito del asunto es que -por su bien- no debía ni siquiera haber aparecido…

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cuento-corto-lo-que-nadie-se-imagina-39-futbol Cuentos Lo que nadie se imagina 

Lo que nadie se imagina 39

Cómo olvidarme de aquel imposible. Hace algunos años, no menos de cinco ni más de diez, hubo una pichanga entre los chicos del barrio. Fue un minicampeonato, ya ni recuerdo cuántos jugaron, pero lo había organizado la Municipalidad de San Miguel. Hasta el alcalde fue para hablarnos de cómo el deporte ayuda a la juventud para que evite la mala vida… Tremendo cojudo, si supiera cuánto ‘drogo’ había por equipo. Felizmente no hubo antidoping, sino se cancelaba la huevada por walk-over. De hecho, esos tipos eran los que mejor jugaban……

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Lo que nadie se imagina 38

Era un día de mierda cuando Camilo Ugarte entró a una tienda de electrodomésticos minutos antes de que cierre. “Quiero esos cuatro televisores”. Miró su reloj algo apurado. Aún no era de noche. Sabía que estaba con el tiempo en contra. No la pasaré solo… No la pasaré solo… No la pasaré solo… Mientras esperaba por la entrega de su orden, Camilo ordenó un taxi con dirección a su pequeño departamento en Lince. Camilo sonrió al ver que la unidad llegó al mismo tiempo que sus televisores estaban listos para…

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Lo que nadie se imagina 37

Aún recuerdo la última vez que nos vimos. Solo me acuerdo de ella por su nombre, justo el mismo que tiene mi madre, y por la manera en cómo la dejé plantada aquella noche. No me malinterpretes. Mejor escucha mi historia. Nos encontramos en un bar de Barranco. Ella había llegado radiante con su vestidito de flores y una sonrisa tan… No lo sé, ya hay cosas que mejor no valen precisar, porque uno acaba enamorándose de los recuerdos. Sucede que llegó. Nos sentamos en la mesa, tal como hemos…

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Lo que nadie se imagina 36

Una noche cualquiera después del trabajo me topé con un ser mitológico. Se trata del encargado de pegar estos anuncios de ‘Masajes eróticos’, ‘Préstamo inmediato’ y ‘Atraso menstrual’ en el suelo de las calles del Centro de Lima; alguien que únicamente sabemos de su existencia por su trabajo, pero que nunca lo hemos visto en plena ejecución de su labor publicitaria. Estaba por cruzar la vereda para ingresar a Jirón Carabaya cuando hicimos contacto visual. La calle estaba vacía, así que era imposible disimular mi curiosidad. Él se levantó tras…

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cuento-corto-lo-que-nadie-se-imagina-35 Lo que nadie se imagina 

Lo que nadie se imagina 35

Una noche volví a casa y me encontré con mi padre en la cocina. Estaba fumando un cigarrillo. Se le veía tranquilo. Me senté a su lado en la mesa sin atreverme a verle los ojos. No sabía qué decirle, incluso después de 17 años que no lo veía, desde que juró nunca más volver a esta casa. “Tienes algo… Esa cara de cojudo no la tiene cualquiera”, me preguntó antes de que pusiera mis dos manos sobre la mesa. Lo miré extrañado. Tomé un largo respiro para contestarle, pero…

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