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Razones para ser un comprador compulsivo de libros

Soy un comprador compulsivo de libros. Basta echar un vistazo a un estante para quererlos todos sin importar los días que hacen falta para fin de mes. A pesar de darme el gusto, suelo buscar razones para saber si actúo racionalmente. Una vez me dijeron que gastar dinero en conocimiento es una inversión. Imagino que tiene toda la razón. Siendo estricto con los términos económicos, diría que comprar libros es un costo necesario para la adquisición de un bien intangible; en este caso, la sabiduría.

¿Vale la pena gastar tanto dinero de porrazo en la adquisición de libros? ¿Es recomendable tener una cuota mensual o dejarse llevar por el impulso? Creo haber llegado a una conclusión bastante interesante.

Los parámetros

Hay algunos conceptos que pasaré por alto intencionalmente para resolver si es que vale la pena ser un comprador compulsivo de libros.

Primero tengamos en cuenta que la “calidad” de cualquier obra es subjetiva. Pienso que el único filtro de “calidad” para comprar cualquier libro es que te guste. Nada más simple que eso. Tus gustos literarios están por delante de cualquier criterio de la “buena lectura” y la “mala lectura”. Hay autores más complejos que otros, así como audiencias distintas para cada autor, así que gastar más por calidad es un argumento poco sólido si es que cada quien es dueño de qué libros adquirir para su biblioteca personal. No te sientas presionado.

Luego, pienso que el gasto en libros originales es estrictamente necesario. Además de ser un delito y perjudicar a las editoriales, las obras piratas están pésimamente diagramadas: el tamaño de las letras es más pequeño, el papel es de mala calidad, la goma del lomo desaparece con el tiempo, etc. Si bien se trata de la misma información, un libro original tiene el detalle de ser más agradable para la lectura y, por lo tanto, una mejor experiencia.

Hora de comprar

Ahora es el turno de analizar el momento de compra. La adquisición de libros suele darse en momentos específicos con una frecuencia particularmente baja, por ejemplo, una vez al mes o cuando ya no te quedan libros por leer.

Dicha circunstancia hace posible dos alternativas: a) comprar de una vez todos los libros que te gustan de una vez por todas, sabiendo que igualmente los comprarás en el futuro, o b) comprar solo los que más te interesan y decides volver después para evitar acabar en negativo el mes.

Ambas alternativas son válidas. La primera -mi preferida- siento que es igual de lógica que la segunda al adquirir un bien cuyo gasto igualmente harás en el futuro. Si en seis meses gastarás 200 dólares en libros sí o sí, porque sabes que tu nivel de lectura es alto, ¿por qué no gastas de una vez ese dinero si ya está contemplado en tu economía a mediano plazo?

Psicológicamente tenemos la idea de hacer gastos más pequeños para sentir que no nos hemos desprendido de una suma considerable en un instante. A pesar de que sea el mismo monto, tenemos la percepción que “ahorramos” haciendo pagos en pequeñas cuotas en lugar de una sola.

Un solo dolor

Un aspecto clave es entonces la oportunidad. Quien sí puede hacer un gasto fuerte en un instante está en condiciones distintas de quienes no pueden llegar a fin de mes holgadamente. Digamos que el momento de compra tiene distintas características según la billetera del cliente. No obstante, la compra en sí es un gasto que te acompañará toda la vida, así que mientras antes puedas liquidarla, pues mejor. No habría por qué sentirse mal por eso, porque sabes que cuanto mayor cantidad de libros compres, más tiempo tardarás en volver a quedarse sin lecturas.

Entonces, las cosas van una con otras: compras muchos libros a un solo gran precio y te olvidas de ese gasto por buen tiempo en el futuro.  Además, siendo un poco quisquillosos, podríamos decir que reduces así el riesgo de que la devaluación afecte tu dinero en el banco. Recuerda que el dólar de hoy no es el mismo que de mañana.

Obviamente, esta lógica es de maravillas para quien sí puede hacer efectivo el pago. Cuando hay otras necesidades, lo mejor ahorrar pan para mayo, pero hace gastos de una buena vez ayuda a ahorrarte tiempo en el futuro. Mejor un solo dolor que el padecimiento financiero a largo plazo.

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One Thought to “Razones para ser un comprador compulsivo de libros”

  1. […] un tiempo escribí sobre las razones para ser un comprador compulsivo de libros. La idea giraba principalmente en la oportunidad de gastar el dinero destinado a libros en la […]

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