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Por qué ya nadie quiere contestar el teléfono

Siempre me ha llamado la atención cómo es que nos relacionamos con la tecnología. La mayoría de las veces empleamos etiquetas sociales para el uso de determinadas vías de comunicación.

Por ejemplo, según la necesidad y el protocolo, a veces queda mejor un mensaje de texto en WhatsApp que hacer una llamada telefónica al móvil. ¡Ni pensar en llamar a casa! Eso es algo que se reserva sólo a los familiares y en casos de emergencia.

Humanizando los medios

Digamos que ahora distribuimos los medios de comunicación según la calidad de relación que tengamos con los otros, y cada uno de estos medios responden a necesidades específicas y valores sociales que son compartidos por la comunidad.

Si echamos un vistazo a la evolución de la comunicación digital, notaremos que cada vez más nos aislamos del contacto humano. Hemos pasado de la llamada telefónica, en la que oíamos la voz de la otra persona, a responder con mensajes de texto bastante fríos y endulzados con emojis para dar cuenta de nuestras emociones.

Cada vez más perdemos el hábito de mantener una conversación fluida.

Llamadas contigo no

[Las llamadas] implican mantener una conversación y saber llevar ese diálogo, en el que los elementos emocionales están en juego y puedes intuir cómo es la persona“, explica Sergio García Soriano, psicólogo del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, a El País. “La voz es un elemento que genera atribuciones sobre la personalidad del interlocutor, recrea una fantasía acerca de la imagen del que está tras el aparato“.

El experto agrega que el uso de WhatsApp es más cómodo en la actualidad, porque facilita el ocultamiento de ambas partes. Se puede tardar en responder o simplemente ignorar la conversación, algo que por teléfono es mucho más difícil de hacer.

Utilizar solo WhatsApp puede ser una forma de miedo al compromiso, los minutos que implican una llamada generan una relación más personal. Al igual que acaba con la distorsión o la ambigüedad que puede generar lo escrito, da lugar a menos malentendidos“, agrega García.

Bien es cierto que WhatsApp facilita la administración de las comunicaciones, debido a que una llamada telefónica interrumpe la actividad por un lapso de varios minutos. No obstante, este tipo de comunicación se está generalizando en las nuevas generaciones, donde prima el mensaje por encima de la calidad, del tacto humano entre dos personas que se comunican y que la tecnología lo resume a simples máquinas, caracteres y caritas felices.

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