fbpx
el-dilema-de-revelar-la-infidelidad-de-la-pareja-de-tu-amigoArtículos Reflexiones 

El dilema de revelar la infidelidad de la pareja de tu amigo

El dilema de siempre cuando te enteras que la pareja de tu amigo le es infiel.

¿Qué haces? ¿Le cuentas todo?

Debo aclarar que hay formas de enterarse sobre dicha infidelidad. Hay quienes sorprenden al picaflor en plena calle con las manos en la masa. También están los que confiesan su error a un amigo en común de la pareja. Imagino que lo hacen a modo de conseguir un confidente, alguien con quien abrirse lo que le genera tanto tormento.

Circunstancias…

Descubrir la infidelidad de la pareja de tu amigo en un espacio público hace que tengas dos alternativas: o lo conversas directamente con el infiel para decirle que aclare la situación o ir a contárselo al amigo de frente y sin intermediarios.

La primera opción, la del conversar con el infiel, es la manera más sutil de intervenir. Lo que suele hacerse es darle un tiempo límite para que resuelva su infidelidad o, de lo contrario, irías a contarle, porque notas que el susodicho infiel no tiene las intenciones de arreglar las cosas.

La segunda opción, la de contarlo todo, sería la más temperalmental de todas, porque uno no se pone a pensar qué sucede dentro de la relación. Siempre sacaremos cuerpo por nuestro amigo, pero hay que ser conscientes que -en la intimidad- este puede ser un completo desconocido.

Personalmente apruebo la primera opción, aunque se corre el riesgo de ser cuestionado por el “¿siempre lo supiste y no me dijiste nada?”. Creo que mi salida a esa incómoda pregunta es dar a entender que actuaste según lo que el infiel estaba dispuesto a hacer, si quería o no arreglar las cosas, porque hay parejas que siguen adelante a pesar de estas equivocaciones.

Pero si te lo cuentan…

Menudo dilema. El infiel te cuenta su metida de pata una noche cualquiera. Dudas si llamar a tu amigo para contarle lo sucedido. ¿Qué es lo mejor?

Una situación así fue compartida en el New York Times y la respuesta me parece perfecta.

“En circunstancias comunes y corrientes —y, por desgracia, esto es lo que son—, cuando alguien te hace una confesión con la expectativa implícita de que no se lo dirás a su pareja, no deberías contemplar romper esa confianza sin decírselo primero. Principalmente, porque la persona que confió en ti tiene el derecho de tratar de disuadirte, en especial cuando, como en este caso, sabe más que tú sobre las posibles consecuencias de la revelación. Además, eso le habría permitido anticiparse y decirlo él mismo y así lidiar con las consecuencias como mejor lo creyera conveniente”.

¿Estás de acuerdo con estas ideas? Cuéntame qué harías en los comentarios.

Te puede interesar

¿Algo que comentar?

A %d blogueros les gusta esto: